Día 1Málaga histórica
Alcazaba y centro

09:00
Cultural
Comienza la mañana en la Alcazaba de Málaga, el conjunto nazarí que domina el cerro del Gibralfaro: reserva entradas con antelación para evitar colas en julio y sube al recinto amurallado para contemplar la ciudad y el puerto antes del calor intenso. Junto a la entrada, el Teatro Romano ofrece un contrapunto romano que no requiere apenas tiempo extra.
12:00
Gastronomía
A mediodía, el Mercado Central de Atarazanas es la parada gastronómica obligatoria: un edificio modernista con portada árabe reconvertida en mercado de abastos donde los puestos ofrecen boquerones, gambas de Málaga, quesos y aceitunas. Es el lugar ideal para orientarse sobre los productos locales antes de comer; muchos bares interiores sirven tapas auténticas y vino de la tierra a precios razonables.
15:00
Cultural
Por la tarde, pasea por el Soho malagueño, el barrio artístico al sur del centro que concentra galerías, murales y una oferta de bares menos turística. Al caer la tarde, acércate a la Antigua Casa de Guardia, la taberna más antigua de Málaga, para una cata informal de vinos de la D.O. Málaga servidos directamente desde barrica: moscatel, pedro ximénez y pajarete, anotados con tiza en la barra. Cena en El Pimpi, bodega histórica junto al Museo Picasso, con terraza y ambiente íntimo que combina historia malagueña y cocina local.
Llegada a Málaga en coche propio. Aparca en el parking del Paseo del Parque o en el Puerto para moverte a pie por el centro histórico durante estos días; evita entrar con coche en el casco urbano.
- Hotel boutique o pequeño hotel de diseño en el centro histórico o barrio de Soho, con vistas o patio andaluz
80–142 €/nochepor hab. doble




